martes, 6 de mayo de 2008

DUERME COMO SI SOÑARAS



Casi amanece… pálidos rayos de luna

Se reflejan en tu piel desnuda

Mientras rojos rayos de sol, a lo lejos

Anuncian la llegada de un nuevo día.


Estás aquí, estirado junto mí

Desnudo

Todo huele a ti, árboles, sabana

Piedras, veredas, montañas, lagos, ríos y mar…todo…

Tu cabello en desorden, enredado en mis pensamientos

Tu boca fresca de besos, carnosa de esperanzas

Con sabor a manzanas, a amor.


Hoy me amaste cual si fuera tu primera vez y por siempre

Hoy te amé como si fuera

El último día de mi existencia y hasta siempre.

Duermes, como si soñaras que en nuestros corazones

Logramos producir tanto fuego

Que el mismo Dios se asombraría

Si por este amor nos amenazara con su infierno.


Duerme hombre que suspiras vida

Para prolongar la mía y amarte

Y aspirar contigo el aire fresco

De este bello amanecer con olor a cafeto maduro

A volcán insurgente, a flores silvestres,

A besos profundos chasqueados en el aire…

A cuerpos desnudos dispuestos a amar.


Duerme, no despiertes aún,

quiero admirar tu desnudez

Soñar que aves, amor y tú son uno solo

Que al amanecer esta fantasía de amor

Se tornará realidad…


Fantasma Azul


Para tí...mi Eros...mi Apolo...!

1 comentario:

Andrea Grimaldi dijo...

La piel bajo la luz roja
es piel viva, piel indefensa.
Pues ¿quién, acaso, puede evitar
que los rayos se sumerjan invisibles bajo la piel?
Escuchar su suspiro te hace analizar lo que estabas pensando. Me encantó este poema.