
Se reflejan en tu piel desnuda
Mientras rojos rayos de sol, a lo lejos
Anuncian la llegada de un nuevo día.
Estás aquí, estirado junto mí
Desnudo
Todo huele a ti, árboles, sabana
Piedras, veredas, montañas, lagos, ríos y mar…todo…
Tu cabello en desorden, enredado en mis pensamientos
Tu boca fresca de besos, carnosa de esperanzas
Con sabor a manzanas, a amor.
Hoy te amé como si fuera
El último día de mi existencia y hasta siempre.
Duermes, como si soñaras que en nuestros corazones
Logramos producir tanto fuego
Que el mismo Dios se asombraría
Si por este amor nos amenazara con su infierno.
Duerme hombre que suspiras vida
Para prolongar la mía y amarte
Y aspirar contigo el aire fresco
De este bello amanecer con olor a cafeto maduro
A volcán insurgente, a flores silvestres,
A besos profundos chasqueados en el aire…
A cuerpos desnudos dispuestos a amar.
quiero admirar tu desnudez
Soñar que aves, amor y tú son uno solo
Que al amanecer esta fantasía de amor
Se tornará realidad…
Fantasma Azul
Para tí...mi Eros...mi Apolo...!
1 comentario:
La piel bajo la luz roja
es piel viva, piel indefensa.
Pues ¿quién, acaso, puede evitar
que los rayos se sumerjan invisibles bajo la piel?
Escuchar su suspiro te hace analizar lo que estabas pensando. Me encantó este poema.
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