martes, 11 de marzo de 2008

MOMENTO



Las horas caen a la tierra
un murmullo viene lento,
deposita angustias esperanzas,
en el cerebro
y gimo violada,
al mínimo roce de la vida,
al mínimo roce de la muerte
que me espera a gritos
en silencio
antes y después de este segundo
donde tan sólo existo
sin justificar mi nacimiento
sin justificar esta realidad
donde deposito a diario
la senectud de mis horas.

Justifico tu ausencia
como justifico la ausencia
De Dios.


Amor,
eres como todos los hombres
pero no te pareces a ninguno…

Fantasma Azul


COSECHA


CULTIVO MIS VERSOS
LOS ABONO CON MI HUMUS
LOS RIEGO CON MI SUDOR
PROTEGIÉNDOLOS DE INSECTOS PREDADORES
LES BRINDO EL CALOR DE MI PUBIS
LA LUZ DE MI MIRADA
Y FERMENTO LA CLOROFILA
QUE TRANSITA POR TUS VENAS
PORQUE AL FINAL DEL INVIERNO
LA COSECHA SERÁ MÍA.
MAS TUYOS MIS POEMAS
TUYAS MIS CANCIONES
TUYA… SERÉ YO…

FaNTASMA AZUL.

viernes, 7 de marzo de 2008

QUE NO ME GANE LA SOLEDAD


Espero que la soledad,
no me traicione,
que sea consecuente con mis sentimientos,
que no son malos aunque parezcan,
mas que no son exactamente lo que piensas.

Dejar atrás los vicios y costumbres,
y al desamor llamarlo por su nombre,
no cabe duda,
que es muy difícil,
reconocer que de repente no hay futuro,
y nuevamente,
levantar anclas poner el barco en movimiento,
nuevamente perder de pronto la compostura,
al ver vacío el espacio en la moldura

y nuevamente quedar sin nada
poner el alma en la subasta nuevamente,
abrir los ojos y el corazón,
reacomodarnos en la vida tu y yo.

Espero que la soledad no me detenga,
que la comodidad no venza la esperanza,
que los recuerdos no me confundan.

Para que pueda proseguir sin tu mirada
y nuevamente levantar anclas,
poner el barco en movimiento nuevamente,
perder de pronto la compostura,
al ver vacío el espacio en la moldura.

Quedar sin nada
poner el alma en la subasta,
abrir los ojos y el corazón,
reacomodarnos en la vida tú y yo.

Espero que la soledad,.. la soledad... no me traicione.


Fantasma Azul



AMOR FUGAZ



Mi animal
fue un gusto conocer la cálida brutalidad de tu gemido,
sentir tu boca en el océano polvoriento de mi isla náufraga.

Mi Divino Endemoniado,
eras una tragedia imposible de evitar,
enfermedad y remedio,
muerte y resurrección,
un niño insano,
un hombre bestia,
que humilla y enaltece al ser amado.

Eras filosofía ardiente,
yo la eternidad fugaz de una noche.

Ambos con una falsa identidad
humedeciéndonos hasta enloquecer en este anonimato.

Mi animal,
olías a niebla,
yo a misterio.

Ambos buscando un albergue carnal
donde satisfacer el aroma febril de nuestra lengua.

Y te amé con oficio de puta.
Con caricias maternas
besé cada hemisferio de tu carne
aún sabiendo que es inútil la entrega,
pero te amé bestial con carne de loba
y besos de inocencia.

Mi leproso,
la infección de tu alma
fue un brebaje divino para mi alma-útero,
me entregué cuanto quise y como quise
a la furia de tus enjambres,
mientras la bestia de tus caricias
paseaba por la jungla de mi cordillera.

Después de ti,
Mi Venenoso,
otro tan amargo no he tenido.

Habría sido un pecado no venerar el santuario de tu cuerpo.


Fantasma Azul

DESNUDA


Desnuda,
débil,
ansiosa
arrimo el cuerpo al bosquejo
de tu imagen.

Con la fantasía diluida en la piel
contemplas silencioso la cercanía
el calor sudado que expelen mis poros.

Lento,
abro mi boca,
un volcán consume
seca esta ansiedad y suplico más.

Más de esta angustia derrochadora,
más de este puñado apocalíptico
más de este misterio.

Una fugaz eternidad humedece
el racimo de mis entrepiernas
y condensada busco en la aurora
un apellido para este sueño.

Sutil,
desnuda,
débil,
semi plena,
semi complacida,
masturbada contemplo
mis dilatadas pupilas frente al espejo
que silencioso no dice nada.

Fantasma Azul