
Querido,
no puedo entregarme esta noche
tengo letanías esparcidas sobre la piel.
La ducha, crema y agua de colonia
no logran suavizar el roquerío
que transita por mi cuerpo.
Aún así lengüeteas mi frente
Aún así lengüeteas mi frente
tierra de cementerio,
besas mi boca
nido de silenciodeshojas mi vagina
océano cansado y triste.
Aún así te estiras,
encoges,
gimes sobre mi cuerpo-objeto
al cual juras saciar
convencer
quitarle nerviosismo
y cansancio.
Amor, tu comprensión me enternece
al desayuno recordaré lo de esta noche
y así como confundiste mi No con un Sí
yo confundiré la sal con el azúcar
y te daré un café salado.
Querido,
espero que desayunes en silencio.
Fantasma Azul
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